Disney en los Oscar 2013 (III)

Frankenweenie

"Frankenweenie" 2012 Tim Burton

“Frankenweenie” 2012 Tim Burton

Este año Tim Burton estrenó dos películas: Dark Shadows y Frankenweenie. Sólo con ver el cartel y el trailer de Dark Shadows ya sabía que me iba a decepcionar. Se estreno en mayo y todavía no la he visto. De alguna manera, se puede decir que me ha decepcionado incluso sin verla todavía, si no hubiera sido así mi interés habría sido mayor y ya la habría visto. En fin, movidas. No tenía la misma sensación con Frankenweenie. Esperaba reencontrarme con el Tim Burton marginado que todos los marginados -en cierto modo- veneramos. Con el Burton que hizo que hace ya unos cuantos años dijera: “tengo un director preferido”,  después de ver Big Fish y descubrir que también había hecho Pesadilla antes de Navidad y Eduardo Manostijeras. Sólo había visto esas tres películas pero ese Tim Burton escrito con letras raras del que no sabía ni cómo era su cara ya se había ganado al muchachete de Albacete de trece años que había ido a ver Big  Fish con su madre. Luego vinieron, para mí, Ed Wood, La novia cadáver, Beetlejuice, La gran aventura de Pee-Wee, Vincent, sus poesías y su imaginario. Burton se ganó un hueco en el que el espacio se fue reduciendo a medida que los años pasaban y su estilo se comercializaba, se desnaturalizaba y se convertía en algo como Alicia en el país de las maravillas o, sin llegar a verla y ojala me equivoque, Dark Shadows. Algo más parecido a una parodia o imitación del original, pero hecho por el autor del original. Una especie de kitsch de su estilo pero hecho por él mismo. Muy raro.

Llegó noviembre y como buen incomprendido me fui al cine solo esperando el cine de otro incomprendido. Me encontré con Víctor, un chaval inteligente y demasiado parecido al Víctor Van Dort de la novia cadáver, que adora las películas de monstruos gigantes del cine de terror de los años treinta. Me encontré con sus compañeros de clase, cada uno un elemento marginal puro. Y me encontré con Sparky, el perro de Víctor, que tras un accidente es devuelto a la vida.

Frankenweenie es un homenaje evidente al cine de terror que gusta a Víctor y que tanto ha inspirado al director y además es una película divertida, infantil y entretenida sin más. La animación es una buena herramienta para llegar a público muy dispar de un solo disparo. Por un lado te cuento una historia entrañable entre un niño y su perro, llena de momentos cómicos para niños que reirán gags físicos y se divertirán con monstruos raros. Por otro lado, a la vez, te lleno la película de referencias que van más allá de la propia historia y que tú, adulto que llevas al niño al cine, entenderás y te gustarán.

El inicio de la película -creación del propio Víctor con su perro Sparky como monstruo que recuerda a las películas que montaba Andy en Toy Story con sus juguetes- es el primero de los muchos homenajes inmersos en el film, que en sí, rinde trubuto a El doctor Frankenstein (1931) de Boris Karloff, condición que ya cumplía el corto rodado por Burton en 1984 y del que nace esta pieza casi treinta años después. Después podemos ver a personajes como el profesor Mr. Rzykruski que es el fallecido Vincent Price tan admirado por el director, el amigo jorobado Edgar “E” Gore que es la representación del cliché de ayudante jorobado y horrendo que aparece en la serie de películas de Frankenstein bajo el nombre de Fritz, Elsa Van Helsing que es otra de las amigas de Víctor y, a parte de llevar el apellido del doctor capaz de vencer a Drácula se parece bastante a la joven Wynona Ryder de Beetlejuice (de hecho pone su voz al personaje), y seguro que cualquiera que sea un poco más fan que yo del cine de terror de Universal puede coger algún detalle más.

Corto Frankenweenie de 1984.

A parte de toda esta parrafada hay que responder a la pregunta importante que me planteaba al principio del post: ¿Me reencontre con Tim Burton?

Me quedo con el no. Frankenweenie funciona como homenaje cinéfilo y entretenimiento infantil pero no consigue crear nada nuevo. Quizá se deba a su protagonista, Víctor, que es tanto o más soso que Edward Cullen y eso no favorece para nada a una película sea de lo que sea. Recuerdo pocas cosas de él, de sus decisiones, de sus contradicciones,… Es un personaje plano que no tiene el carisma que si tenían otros tímidos marginados como Eduardo Manostijeras o Víctor Van Dort.

Por otro lado creo que Frankenweenie hubiera funcionado mucho mejor como un remake del corto pero adaptado a la duración del corto. 25 minutos. La otra hora de película se realiza con relleno y una excusa argumental que sirve para llenar la pantalla de monstruos hasta el punto de que dan ganas de que aparezca Lisa y cante esa canción de “a los monstruos no mirar” para que acabe todo cuanto antes.

A pesar de todo, da la sensación de que Frankenweenie es una película que está hecha desde el corazón de Tim Burton. Quizá no desde su genio, pero si desde el interior. Algo que rodó por primera vez en 1984 y que pensaba que era delito no hacerlo más grande.

Por último, y para relacionar el post con el título del mismo, Frankenweenie no es una seria candidata al Oscar. Así, sin más.

Lo mejor: el terror de Universal de 1930 en el 2012.

Lo peor: Víctor y su poca ambición de ser algo más.

Porcentaje de Oscar: 5%

Enhanced by Zemanta
Anuncios