Ub Iwerks. La mano derecha del primer Disney.

Firma Invitada: Pablo Correas Tébar

Walt Disney (izquierda) y Ub Iwerks (derecha)

En los orígenes de Disney, el rey de los dibujos animados contó con la estrecha colaboración de Ubbe Iwerks, sin el cual quizás no hubiera conseguido consolidar su peculiar estudio cinematográfico entre los mejores de Estados Unidos. Disney conoció a este inmigrante holandés durante su estancia en Nueva York en un estudio de diseño comercial que con el tiempo se convertiría en su mano derecha.

Una vez que Disney ya había leído las novelas de Louis Stevenson y vio las películas de Chaplin, la conexión con Iwerks fue tan mágica que decidieron emprender un ambicioso proyecto juntos. El resultado fue un equipo perfecto, Walt Disney concibiendo los gags e Iwerks dibujando las ilustraciones basándose en los trabajos pioneros de animación que se estaban realizando en Nueva York.
En 1923 ambos se trasladaron a Los Angeles, y tras no pocos costosos fracasos decidieron crear un nuevo personaje de tiras cómicas capaz de competir con los exitosos dibujos que se publicaban en los diarios de Nueva York. Fruto del esfuerzo Disney dio con la tecla y creó el que desde entonces sería su personaje franquicia, el ratón Mickey, rebautizado por su esposa (en un principio Mortimer). Iwerks realizó setenta dibujos al día del personaje hasta concluir Plane Crazy (1928), la primera película con Mickey como protagonista. Con la llegada del cine sonoro, el nuevo personaje de dibujos animados no tardó en levantar el vuelo.

Una año después, había varios cientos de objetos de la marca Disney en el mercado y se convirtió en el estudio más importante de Estados Unidos.

(Pequeño clip biográfico con muñecos cabezones de Iwerks)

Ub Iwerks: Animator, Inventor, Creative Mind from Adam Osgood on Vimeo.

 
Después del gran crack bursátil de 1929, Mickey se hizo más necesario que nunca, y tan sólo ese año lo vieron en las pantallas de todo el mundo unos 470 millones de espectadores. En medio del éxito de Mickey Mouse, poco antes del estreno de Cactus Kid (1930), Iwerks decidió dejar de trabajar con Disney, en parte por puro agotamiento, para abrir su propio estudio. El resultado fue la serie conocida como Flip the frog (la rana Flip), con el primer cortometraje de animación sonoro en color, titulado Fiddlesticks (1930) . Su éxito amenazaba el predominio que Disney había alcanzado en la industria del cine de dibujos animados.

Está separación supuso un punto de inflexión en la carrera de Walt Disney, además de la pérdida del que había sido su amigo y confidente desde 1919. A partir de entonces concibió su compañía como una escuela de arte en lugar de como una cadena de fábrica de la Ford, enviando a sus ilustradores (todos hombres) a que tomaran clases de dibujos.

Tras la experiencia en solitario, Iwerks volvería al estudio diez años después para participar de nuevo en la animación de películas con novedades como la cámara xerográfica en La bella durmiente (1961)   o el travelling matte para algunos efectos en Mary Poppins (1964).

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