Fantasía: Música clásica al servicio del público

Animación abstracta al ritmo de música de Bach en 1940. Así empieza Fantasía. La orquesta filarmónica de Filadelfia tocando la Tocata y fuga en re menor del compositor alemán del siglo XVIII para dar sonido a una película del estudio que creó al ratón más comercial de todos los tiempos. Un experimento con el que Walt Disney pretendía acercar al gran público la más alta cultura y el elitismo de la música clásica a través del dibujo animado. Y de ahí que Fantasía se convirtiera desde su estreno, por un lado, en objeto de crítica por parte de los sectores más puristas al devaluar la música de autores clásicos; y por otro, en un fracaso de público y comercial en las salas al ser un rara avis en un contexto donde la novedad y vanguardia era la animación en sí y no lo que se pudiera llegar a hacer con ella.

“Tan solo hace tres años que se estrenó el primer largometraje de animación de la historia (Blancanieves, 1937), ya estamos lo suficientemente flipados con esto, no nos vengas con más movidas Walt”, algo así debieron pensar los espectadores. O al menos a mi me gusta imaginármelo.

FantasiaDisneyJose

La idea

El proyecto Fantasía nace del director de la orquesta de Filadelfia, Leopold Stokowski, que propone a Walt Disney de que los animadores interpreten con su talento diferentes piezas clásicas tocadas por su orquesta. En un principio, Disney recurre a Stokowski para que le adaptase la banda sonora del que iba a ser su tercer film; una historia en la que Mickey Mouse era el discípulo de un mago llamado Yensid (Disney al revés). La historia estaba basada en el cuento de Goethe Aprendiz de brujo y debía llevar como fondo musical la pieza con mismo título de Paul Dukas. A Stokowski le encantó la idea y fue entonces cuando propuso a Walt algo mucho más ambicioso. La película protagonizada por Mickey pasaría a ser una pieza más del conjunto de Fantasía.

FantasiaDisneyJose

Introducción

La película de 125 min. de metraje se puede dividir en siete partes que corresponden a las  diferentes composiciones utilizadas.

La primera parte es la Tocata y fuga en re menor de Bach con la sucesión de imágenes abstractas. Esta parte sirvió a los trabajadores de Disney para experimentar con la animación ya que no hay historia que sostenga las imágenes. Ondulaciones, destellos, nubes, humo de colores,… que se suceden al ritmo de la música acompañando las notas de la composición clásica. Esta parte corresponde a los primeros 15 minutos de la película y, desde mi punto de vista, hicieron bien en situarlos a la cabeza del film. Es la parte más experimental, figurativa y soporífera de Fantasía.

La suite del cascanueces de Chaikovski

Los siguientes quince minutos de Fantasía son diferentes fragmentos de La suite del cascanueces de Chaikovski. Esta segunda parte se divide a su vez en seis danzas que corresponden a los diferentes fragmentos y que poseen una animación diferente. En estas seis historias la animación no deja de ser una metáfora de las notas musicales pero a la vez hay una intención, hay algo que se puede explicar, no como en el anterior caso.

  • Danza del hada pan de azúcar. En esta primera danza las hadas pasean por la oscuridad del bosque tocando con su varita a las flores haciendo que brillen y despierten. Del choque final entre las hadas nace el polvo que anima a las setas protagonistas de la siguiente danza.
  • Danza china. Una pequeña coreografía entre seis setas adultas y una pequeña que no encuentra su sitio y durante todo el rato va descompasada.
  • Danza de las flautas. Flores de colores que se convierten en bailarinas al ritmo de la única flor/bailarina blanca. Un ballet que termina cuando las flores caen por la cascada, de donde surgen las burbujas de la siguiente danza.
  • Danza árabe. Dentro del mar, la cámara nos lleva hasta una especie de hipnótica danza del vientre pez. Una animación lenta y melódica que contrasta con la siguiente.
  • Danza rusa. De una de las burbujas del mar vemos un cardo que irrumpe con la música a bailar como si fuera un cosaco ruso. A él se le unen más orquídeas que aceleran su baile al ritmo de la música hasta que esta para y las flores vuelven a su estado inerte. Cardos y orquídeas representando una danza popular rusa.
  • Vals de las flores. Para terminar esta segunda parte se vuelve a recurrir a hadas como en el inicio. Esta vez las hadas se encargan de hacer llegar el otoño, primero, y el invierno, después, al bosque.

El aprendiz de brujo 

Y he aquí una de las animaciones más simbólicas de toda la historia de la compañía. Walt Disney quería que esta pieza fuese una presentación de Mickey por todo lo alto; y lo consiguió. El momento del ratón con el gorro azul y la bata roja soñando con controlar el mar se ha convertido en una de las imágenes más populares de la animación, además de ser un símbolo para la filosofía Disney que representa el concepto de magia y sueños por cumplir que se quiere vender tanto en las películas más tradicionales como en el merchandising y los parques de atracciones. 

En la historia, Mickey desobedece las órdenes de su maestro y utiliza la magia para dar vida a unas escobas que realicen por él el trabajo de rellenar el tanque de agua que hay en la cueva del mago. Las escobas inundan la caverna mientras el ratón duerme y cuando despierta decide hacerlas añicos con un hacha (esta escena -junto con todo el parque de atracciones Disneyland- esta parodiada en Los Simpson cuando la familia visita Rascapiquilandia). El poder de la magia se le escapa de las manos a Mickey hasta que llega su maestro y con gestos que acompañan a los platillos de la obra de Dukas soluciona el problema.

 

La consagración de la primavera de Stravinsky

De todo el repertorio de música utilizado en Fantasía quizá sea ésta la obra más moderna y revolucionaria. Mientras que el resto de piezas son del siglo XVIII, el ballet de Stravinsky fue compuesto en 1913. La interpretación que Disney da al ritmo y los sonidos de la música de Stravinsky es la creación de la Tierra. Desde los primeros compases casi imperceptibles que asemeja a la nada en el universo hasta la extinción de los dinosaurios y el eclipse de sol de las últimas notas. Años después Stravinsky expresó su descontento por el resultado final de la pieza con su música pese a haber visitado los estudios durante su creación.

Sinfonía pastoral de Beethoven 

La quinta parte es una de las melodías más conocidas de Beethoven, la sexta sinfonía o sinfonía pastoral,  y está representada como un día en la vida de los habitantes del Olimpo de la mitología griega. Se puede separar en tres partes diferentes: con los primeros acordes de la composición vemos las travesuras de pequeños faunos y unicornios y el paseo alado de Pegaso y su familia; tras un pequeño silencio y fundido a negro se pasa a la segunda parte donde vemos un cortejo entre centauros y centauras adolescentes ayudados por pequeños cupidos; en la tercera parte aparecen en escena los dioses del Olimpo. Baco (el dios del vino) en primer lugar realizando una de sus fiestas con mucha uva, mujeres centauro y burros. Este Baco si se lo montaba bien. La fiesta es interrumpida por una tormenta creada por Vulcano y Zeus. Tras la tormenta aparece Artemisa, Iris y Apolo y su carro de fuego, devolviendo la calma.

Toda la animación de este fragmento está llena de colores vivos y alegres que rozan en ocasiones la cursilería (sobre todo en la parte del cortejo centauro) y que en ocasiones no parecen ser una buena representación de la música de Beethoven.

Avestruces, hipopótamos, elefantes y cocodrilos. 

Una interpretación de  la danza de las horas de Amilcare Ponchielli basada en el ballet de grupos de animales. Primero son las bailarinas avestruces, después las hipopótamos y más tarde las elefantas que vigilan el sueño de una de las bailarinas hipopótamo. Tras marcharse las elefantas, un grupo de cocodrilos amenaza su sueño hasta que uno de ellos la despierta. Comienza entonces uno de los mejores momentos de Fantasía. Una coreografía coral en la que los cocodrilos intentan capturar a las bailarinas (avestruces, hipopótamos y elefantas) sucediéndose momentos de puro gag cómico heredero del cine mudo. La propia contrastación entre el cocodrilo delgado intentando bailar con la obesa hipopótamo ya produce la comedia; si a esto se le añade la música que coincide con los movimientos de ambos da como resultado una perfecta sincronía y una pieza de animación realmente simpática y efectiva.

El mal y El bien

La última parte de Fantasía es un contraste entre la visión del mal y la visión del bien. El poema sinfónico de Modest Músorgski Una noche en el monte pelado sirve de banda sonora para la animación de los dibujantes. Una montaña que se convierte en el demonio Chernabog y que invoca a todos los demonios del infierno haciéndoles salir de sus tumbas. Caos, oscuridad, locura y desconcierto que Chernabog provoca con sus movimientos y su furia. He de reconocer que cuando era pequeño esta pieza me acojonaba, ahora me encanta. La noche termina con la vuelta de los espíritus y demonios a sus tumbas y la transición hacia el bien. El Ave María de Schubert es la música utilizada para acompañar la idea de bien y el final de Fantasía. Una procesión de almas con farolillos iluminados caminan lentamente por un bosque de altos árboles hasta llegar al horizonte donde amanece un sol que ilumina el cielo y que sirve como culminación de la película. Si la batalla entre el bien y el mal dependiera de estas dos animaciones, sin duda ganaría el mal. O por lo menos yo me quedaría con Chernabog.

Conclusión y opinión

Fantasía se ha convertido hoy en día en película de culto. Lo que hizo el grupo de animadores de Disney y la orquesta de Filadelfia se dice que fue algo adelantado a su tiempo. Sin embargo sesenta años después Walt Disney Company estrenó Fantasía 2000 sin cosechar éxito ni entre el público ni entre la crítica. ¿Hubiera funcionado de la misma forma Fantasía si en lugar de en 1940 hubiese sido estrenada hoy? Quizá el circuito de distribución hubiese sido otro, no hubiera llegado a las salas de cine y se hubiera quedado en Youtube o alguna plataforma web. No sé.

Otro debate que surge con Fantasía es con el que iniciaba el post. ¿Es Fantasía una película Kitsch que devalúa la música clásica poniéndola como adorno de unos simples dibujos animados? Ese puede ser el posicionamiento de la parte más crítica y culta. Sin embargo también puede considerarse como una expresión del acceso del gran público y la masa a la más alta cultura de una forma más democrática y sencilla. Si no puedes escuchar a Stravinsky en la Ópera de París, mira esta cinta donde lo escucharas desde casa y además salen unos dinosaurios muy chulos. Walt Disney no pretende contentar con Fantasía a la élite musical a través de una nueva interpretación, pretende llegar al mayor número de público a través de la fusión entre la animación y la música clásica. Entra la cultura de masas y la alta cultura.

Aquí os dejo la película completa. Gracias a un tal lazysiber que la ha subido a Youtube.

Bibliografía consultada:

FINCH, Christopher “El arte de Walt Disney. De Mickey Mouse a Toy Story” Ed. Lungwerg, 2011

GERLINGER, Anne. Autoría conjunta “100 clásicos del cine de Taschen. Vol.1 1915-1959″ Ed. Jürgen Müller. 2012.

Anuncios

Ichabod, el profesor

“Ichabod Crane ¡que nombre! Ichabod, el maestro rural tipo colonial creado por la imaginación de Whasington Irving”

Cuando alguien me pregunta con cuál película de Disney me quedaría suelo contestar rápido y sin pensar que con El Rey León. Y siempre me pasa lo mismo. Cuando reflexiono conmigo mismo con cuál me quedaría de verdad me viene a la cabeza Ichabod, el profesor.

No sé que algo tendrá este personaje y este corto de Disney que hace que lo encuentre tan magnífico. La historia está basada en La leyenda de Sleepy Hollow, relato de terror escrito en 1820 por Washington Irving, y cuenta la llegada del maestro de escuela Ichabod Crane a la aldea de Sleepy Hollow, cómo se enamora de la hija del ricachón del pueblo, Katrina, y cómo “el fornido” Hueso consigue asustarle en la noche de Halloween. Una historia sencilla, sin moraleja y que tan solo dura 30 minutos.

Quizá una de las cosas que formen ese algo que tiene este corto de Disney es la apariencia física de Ichabod. El antihéroe estéticamente hablando. Orejón, narizudo, con patas y brazos largos, feo… Un tirillas con sombrero y coletilla típica de los primeros colonos de América del Norte. Es una tontería intentar describirlo con mis palabras, al principio del film el narrador  (Bing Crosby en la versión inglesa y Germán Valdés en la hispana) se encarga de hacerlo mejor que yo e incluso le dedica una canción. A mi me recuerda a Adrien Brody.

Ese aspecto patético contrasta con la personalidad del propio Ichabod. Un tío seguro de si mismo, pasota, inteligente, que está convencido de que la chica más guapa y rica del pueblo, Katrina, se muere por sus huesos. Y él por su dinero. Algo raro en un protagonista Disney.

Por el amor de Katrina también luchará Hueso “un típico héroe pueblerino” fuerte, burro y guapo, que es todo lo contrario a Ichabod. Sin embargo en la batalla personal por Katrina el ganador es el maestro hasta que en la noche de Halloween Hueso ataca el punto débil de Ichabod: las historias de terror.

Es después de la fiesta de Halloween cuando llega la mejor escena de la película. Ichabod vuelve a casa acompañado de su burro acojonado por la historia del sin cabeza. Siete minutos que se hacen eternos para Ichabod y para mi cada vez que la veo. El silencio, interrumpido por los pasos del burro y el silbido distraído de Ichabod, las sombras del bosque que recuerdan al bosque (también) de Blancanieves (1937) y la persecución final hacen que sea una escena de terror animada que consigue mantener la tensión y convertirse en única. Es una de esas veces en las que tienes la sensación de que todo lo visto antes en la película va por un camino diferente. Es otra cosa.

La espectacular escena final, el hecho de que Ichabod no sea el típico héroe Disney, el doblaje y las canciones, pueden ser los ingredientes que hacen que esta rareza Disney sea la elegida si tuviera que quedarme solo con una.

Las aventuras de Ichabod fue estrenada en 1949 junto con otro corto de la misma duración El señor Sapo basado en la novela de Kenneth Grahame El viento en los saucesLa película fue distribuida por RKO Radio Pictures bajo el nombre Las aventuras de Ichabod y el señor Sapo. Es el 11º clásico y fue la sexta película paquete (formada por dos o más cortos de escasa duración) que Disney realizó en los años 40. Le seguiría en 1950 el estreno de La Cenicienta.

Os dejo con La leyenda de Sleepy Hollow versión Disney: